José Guadalupe Posada nace en un año (1852) impactado por el “cólera chico”, una crisis más de subsistencia, de epidemia y hambruna que agobiaron a la población de Aguascalientes durante todo el siglo XIX. Este vínculo entre la obra de Posada y las crisis de subsistencia poco se ha realizado, pero sin duda la infancia de Posada en un antiguo pueblo de indios cercano a la ciudad de Aguascalientes estuvo marcada no sólo por “ese terror a las sombras” o a lo sobrenatural, de acuerdo al grabador Díaz de León, sino también por el terror y, como una forma de transgredirlo, por la ironía frente al mundo de los muertos.
El arte macabro está vinculado estrechamente al mundo moderno, a la conciencia individual y a la libertad creativa, que integra la ironía y el sarcasmo no sólo ante la muerte sino también frente a las diferencias sociales y a las tragedias personales o colectivas. De ahí la modernidad del “mito” Posada.
Posada es más que un símbolo nacional, posee sin duda una dimensión internacional por lo cual las visiones estrictamente nacionalistas son hoy insuficientes.
Si bien Posada no es el crítico de la dictadura que los grabadores de la Gráfica Popular reconocieron, la veta política se encuentra desde su formación original en el taller de José Trinidad Pedroza en Aguascalientes, lo cual se expresa en sus “primicias litográficas”, además de ser el motivo de su cambio a la ciudad de León, Guanajuato, en el año de 1872. La prudencia con la que trataría la crítica política, que no abandonaría, marcaría sus posteriores trabajos.
La llegada al taller de Antonio Vanegas Arroyo en la Ciudad de México detonó la creatividad y originalidad de Posada, a través de una práctica común de los impresores: ilustrar las hojas sueltas en donde se informa de los casos raros (vgr. La mujer que se divide en dos mitades o del cerdo con cara de hombre); de los demonios que azotaban a la población en una crítica social saludable, de los dramas de la miseria (vgr. La ira, la avaricia, etc.), de las posibilidades del amor, en fin de las calaveras que le han dado a Posada un lugar especial en la historia social del arte y que nutrieron las vanguardias de la primera mitad del siglo pasado.
Dr. Víctor M. González Esparza
El MUSEO
El inmueble se encuentra ubicado en el Barrio del Encino, también conocido como Barrio de Triana, y data de principios del siglo XIX. Originalmente fue la casa cural del templo del Sr. del Encino. Como consecuencia de la aplicación de las leyes de desamortización de bienes eclesiásticos el edificio fue confiscado por el gobierno y utilizado para diferentes fines. Años más tarde es reconstruido y el 16 de septiembre de 1972 se inaugura como el Museo José Guadalupe Posada constituyéndose como el primer museo de arte del estado.
De 1972 a 2008 el edificio fue objeto de varias modificaciones particularmente de carácter museográfico y es hasta el año de 2009 en que sufre una transformación radical ya que es ampliado en un 50 %.
Fue reinaugurado el 27 de septiembre de 2010 y cuenta actualmente con dos salas de exhibición (una permanente dedicada a José Guadalupe Posada y una más para exposiciones temporales y sede del Concurso Nacional de Gravado), Taller de Grabado, Área Infantil, Cafetería, Tienda de souvenir y una sala para la investigación y consulta de la vida y obra de Posada.
Actualmente el Museo cuenta con un acervo superior a las 3000 piezas en su mayoría de Posada, así como de su contemporáneo y compañero de trabajo Manuel Manilla, y otros autores de renombre nacional y extranjero como José Fors, Tamayo, Mimo Paladino entere otros.
El Museo ofrece diversos servicios a la comunidad como son visitas guiadas, talleres de grabado, presentaciones editoriales, conferencias, proyección de documentales y demás actividades relacionadas con la promoción y difusión de las actividades artísticas de la entidad. Anualmente se lleva a cabo el Concurso Nacional de Grabado José Guadalupe Posada cuyo fin es promover y conservar esta disciplina artística entre la juventud de nuestro país.
EL BARRIO
Como se menciona anteriormente, el museo se encuentra enclavado en el corazón de El barrio del Encino o Barrio de Triana, primero de los cinco barrios que dieron origen a la ciudad de Aguascalientes, pues fue poblado antes de la fundación de la entonces Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguascalientes.
El Encino fue un barrio de huertas en sus orígenes y se ha caracterizado por sus tradiciones y múltiples raíces culturales, Tanto el Barrio como el Museo son íconos de la ciudad ya que se ha convertido en un lugar de encuentro de diferentes sectores, de visitantes extranjeros y jóvenes estudiantes. De ahí la importancia de conocer estos espacios símbolos de identidad y arraigo de los aguascalentenses.
Lado norte del Jardin del Encino S/N
Telefonos:(449) 9.15.45.56FACEBOOOK, Museo Posada Aguascalintes Ags
De martes a domingo 11:00 a 18:00 hrs
$10.00 entrada general $5.00 con credencial de Estudiante, Maestro o INSEN Miércoles entrada Gratuita