CONTEXTO HISTÓRICO

Entre la zona minera de Zacatecas y la Ciudad de México los españoles construyeron presidios que serían para protegerse de los chichimecas y para descansar del largo viaje.  También se podían comprar en ellos provisiones, caballos o mulas para continuar el trayecto a Zacatecas.  Poco a poco los presidios se fueron poblando con comerciantes, hasta convertirse en pueblos.

Así nació la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguas Calientes, para lo cual los españoles tuvieron que someter a un pequeño grupo de indígenas que vivía en ese lugar.  Fue hasta que el rey de España otorgó el permiso para establecerse en la región cuando Aguascalientes se fundó como ciudad el 22 de octubre de 1575.

Los españoles trazaron la villa y repartieron propiedades por medio de mercedes, que eran donaciones de tierras que los reyes españoles hicieron a los conquistadores como premio a sus servicios, con el propósito de que poblaran la región.

Como los ataques chichimecas continuaban, el gobierno virreinal envió a españoles e indígenas de otras partes de la Nueva España a poblar la zona.  Asimismo, se necesitaba gente para realizar los trabajos pesados y trajeron a algunos negros como esclavos.

Cuando estos grupos se establecieron en Aguascalientes, comenzaron a convivir entre ellos.  Algunos españoles se casaron con mujeres indígenas, y a sus hijos se les llamó mestizos.  También los negros se unieron con indígenas y españoles.  A los grupos de todas estas mezclas se les llamó castas.

Pero no toda la población tenía las mismas oportunidades de trabajo o de educación.   Por ejemplo, los españoles eran los únicos que gozaban de privilegios para participar en el gobierno virreinal ocupando cargos importantes o para poseer grandes extensiones de tierra.

Los españoles que vivían en Aguascalientes mandaron construir edificios y casas más resistentes para defenderse de los ataques chichimecas.  Para ello, utilizaron piedras en lugar de adobe.  Asimismo, los misioneros impulsaron la construcción de templos, conventos y misiones, como la primera iglesia parroquial, los conventos de los franciscanos, los mercedarios y al final el hospital y convento de los juaninos.  Las misiones tuvieron tanto éxito que los indígenas del pueblo de San Marcos construyeron una capilla y después levantaron su propia iglesia.

Además, en algunas regiones se impulsó la agricultura y la ganadería, necesarias para alimentar a los pobladores que se iban estableciendo.  Así, se introdujeron sistemas de riego para el cultivo de hortalizas, frutas, trigo y maíz.  Sin embargo, debido a la falta de trabajadores y a la mala calidad de la tierra para la agricultura, la principal actividad fue la ganadería.  Se criaron vacas, cabras, borregos, mulas y caballos.

Cuando la producción ganadera y agrícola era abundante, se vendía en otros poblados, sobre todo en Zacatecas, que era un importante centro minero y cuya población requería alimentos.

Durante La Colonia, la mayoría de las propiedades pertenecería a un pequeño grupo de españoles.  Las de mayor extensión fueron llamadas haciendas y en ellas se impulsó la ganadería y la agricultura.  Algunas de las haciendas más importantes fueron Ciénega de Mata, Cieneguilla y Pabellón. En otras poblaciones se impulsó la minería, como en Asientos y Tepezalá.

Además de la ganadería y la agricultura también se desarrolló el comercio.  Se abrieron pequeños talleres que se establecieron en las principales calles de la Villa de Aguascalientes y de otras poblaciones.   La gente que trabajaba en estos talleres se agrupó por oficios, creando así los gremios de sastres, zapateros, barberos, cigarreros, chileros, herreros y sombrereros.

Durante esta época los aguascalentenses tenían muchas celebraciones. La más importante era la Semana Santa.  En estos días las labores se suspendían y toda la población participaba. Además, había festejos en donde los ganaderos organizaban corridas de toros o se presentaban obras de teatro y había fuegos artificiales.

También existía todo tipo de celebraciones, como la feria comercial en la que había diversiones y que es el antecedente de nuestra Feria Nacional de San Marcos.

En el siglo XVIII Aguascalientes fue una ciudad muy poblada.  El comercio de los artículos que se producían en ésta y otras regiones fue una de las actividades más importantes.  El ganado, especialmente mulas, cabras y borregos, se llegaba a vender en lugares lejanos, como las ciudades de Puebla y Oaxaca.

En las últimas décadas del Virreinato hubo muchos cambios, principalmente en la forma en que España gobernaba a Nueva España.  Los misioneros jesuitas fueron expulsados de los territorios españoles.  En Aguascalientes había muchos jesuitas que tuvieron que irse.   Estos hechos, junto con la pobreza de gran parte de los habitantes, provocaron un gran descontento de la población.

También hubo cambios en la organización política de las provincias de Nueva España.  Nueva Galicia se dividió en dos grandes intendencias. Al principio, Aguascalientes perteneció a la intendencia de Guadalajara pero, debido a que Zacatecas necesitaba una región que produjera alimentos logró que el Ayuntamiento de Aguascalientes pasara a formar parte de la intendencia de Zacatecas.